Cómo conducir de forma segura con viento

No solemos tenerlo tan en cuenta a la hora de conducir como a la lluvia o a la nieve, pero el viento fuerte o racheado, nos obliga también a extremar las precauciones al volante como en el caso de otros fenómenos climatológicos,  ya que la dirección del coche y la velocidad se pueden ver alteradas:  la rachas de viento fuerte pueden provocar una trayectoria repentina del coche, así como reducir la tracción y el agarre de las ruedas o incluso llegar a volcar un vehículo.

¿Qué entendemos por viento muy fuerte? Normalmente suele ser racheado, es decir, con repentinas sacudidas, algo que se notará claramente en la dirección del coche y en la suspensión. Notaremos así balanceos que desestabilizan el coche y perjudican la trayectoria. Si estamos conduciendo por una carretera abierta y nos cuesta mantener la velocidad, esa sensación significa que el viento sopla fuerte desde el frontal. Si el coche comienza a dar bandazos, éstos están motivados por las rachas de vientoo lateral, el más peligroso cuando nos encontramos frente al volante. Y hay que  estar atentos fiel aire se introduce en los bajos del vehículo, ya que crea un efecto de elevación de la carrocería si se circula a alta velocidad, reduciendo así el agarre de las ruedas en el asfalto.

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Por todo esto y porque… ¿sabíais que un 4,5% de los accidentes relacionados con el mal tiempo son consecuencia del viento?, compartimos con vosotros algunas precauciones y consejos para conducir con viento fuerte y no perder seguridad

Reduce o adecúa la velocidad. Cuanto mayor velocidad lleve nuestro coche, menor será el tiempo de reacción que tengamos. El gran peligro de la velocidad y el viento está precisamente en que una ráfaga de viento lateral puede hacer que nuestro coche se desvíe de su trayectoria, y a mayor velocidad, el empuje del viento hará que nos desviemos aún más. Conviene reducir ligeramente la velocidad y aumentar la distancia de seguridad y, en caso de circular en paralelo junto a otro vehículo, conviene extremar las precauciones. La DGT  también a conseja emplear marchas más cortas, es decir, utilizar un régimen alto de revoluciones en el motor para mantener más fácilmente la trayectoria de tu vehículo.

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Cuidado con los adelantamientos, las zonas resguardadas y los túneles. En determinados momentos del trayecto podemos encontrarnos resguardados por un camión (cuando lo adelantamos), un túnel o un área con vallas protectoras del ruido. azumentar la distancia de seguridad y, en caso de circular en paralelo junto a otro vehículo, conviene extremar las precauciones. Así que una de las situaciones más delicadas con viento es la del adelantamiento, ya que su capacidad para ejercer como barrera para el viento hará que nos encontremos en momentos de máxima precaución. En cuanto a los túneles, hay que tener muy en cuenta que al entrar en un túnel cesará la fuerza del viento que empujaba a nuestro coche, y no será necesario efectuar correcciones, y que al salir del nuevo del túnel, regresará el viento, esta vez con una dirección desconocida para nosotros.

Vigila la presión de las ruedas. Este consejo es siempre recomendable sea cual sea el estado de la meteorología ya que los neumáticos son el único contacto entre el coche y la carretera.

Sujeta con fuerza el volante y realiza movimientos que sean suaves y progresivos y circula por el centro de tu carril.

Precaución con los árboles y el mobiliario urbano, en la ciudad, hay que procurar  no aparcar cerca de cualquier elemento del mobiliario urbano que pueda ser derribado o empujado por el viento. En   carretera también hemos de ser muy precavidos, ya que la caída de árboles en carretera es un peligro real.