Cómo quitar el hielo del parabrisas del coche

Nos levantamos una fría mañana de invierno, nos encaminamos hacia nuestro vehículo y… ¡sorpresa! nos topamos con el parabrisas del coche, aparcado a la intemperie, cubierto de hielo. Se  trata de una de las situaciones más usuales en invierno y  antes de iniciar el viaje es imprescindible asegurarse de eliminarlo por completo, ya que impide ver correctamente a través de la luna delantera. Si no sabes cómo quitarlo y temes dañar el cristal, compartimos algunos trucos y consejos  para prevenir la aparición de hielo en el parabrisas y, en el caso de que aparezca, retirarlo de forma fácil y sencilla.

PREVENIR

Lógicamente, la mejor opción es dejar el vehículo resguardado, pero si esto no es posible, se puede evitar, o al menos minimizar la aparición del hielo, colocando un cartón grueso, un plástico o una manta (con grosor) entre el parabrisas y el limpiaparabrisas. También pueden servir varias capas de papel de periódico y, además, tampoco está de más colocar trozos de cartón en las ventanillas y en la luna trasera. Y como para todo, hay un truco casero que se ha de poner en práctica en el momento de aparcar, es verter en el parabrisas una mezcla disuelta de tres partes de vinagre y una de agua. Y aunque suene repetitivo, no hay que dejar de vaciar el agua y el jabón del lavaparabrisas del coche y cambiarlo por un líquido limpiaparabrisas especial para el invierno, que contiene un aditivo anticongelante. De lo contrario, resulta bastante común que se congele el agua, lo que inhabilita al mecanismo.

 LO QUE NO HAY QUE HACER 

Si pese a las precauciones, el hielo ha hecho su aparición en el parabrisas, la reacción más natural es echar agua caliente sobre el cristal, pero es un error: el cambio drástico de temperatura al que someteremos a la superficie acristalada probablemente raje el cristal; incluso que llegue a estallar, al igual que si derramamos sal, ya que puede ocasionar arañazos y erosionar la superficie. Es un error muy común, ya que la sal evita la congelación; pero no descongela.

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LO QUE SÍ HAY QUE HACER 

  • Arrancar el motor, conectar la calefacción con el ventilador al máximo y dirigir el flujo del aire hacia el parabrisas. Nunca se debe esperar a que el motor adquiera temperatura antes de encender la calefacción, el cambio brusco de temperatura, al igual que echar agua caliente, puede rajar el cristal.
  • Rocíar el parabrisas con alcohol: El alcohol tiene un punto de congelación inferior al agua. Si la capa de hielo no es muy gruesa es una buena solución; en caso contrario, habrá que utilizar una rasqueta para eliminar el hielo. Eso sí: no se debe llenar el depósito de líquido del parabrisas con alcohol porque puede estropearlo.
  • Rascar el hielo que se ha adherido al cristal: Lo ideal es hacerlo con una rasqueta de plástico, pero en caso de no disponer de una, se puede utilizar la caja de un CD o cualquier tarjeta o carné de plástico.
  • Accionar el limpiaparabrisas: se puede usar el limpiaparabrisas y los dosificadores de líquido para dejar la luna perfectamente limpia después de haber eliminado el hielo, haber despegado las escobillas del cristal y siempre que el depósito del líquido contenga un producto anticongelante.
  • Y por último, hay que retirar también el hielo de los faros

Y ADEMÁS…

Además del parabrisas, el hielo también suele cubrir los faros del coche. Si tu automóvil lleva lámparas convencionales de incandescencia, no te preocupes: el calor que genera la bombilla al encenderla descongelará la superficie y la mantendrá limpia; no pierdas ni un minuto en ellos. Sin embargo, si tu coche equipa faros de xenón o LED, debes saber que, aunque su luz es mayor, es mucho más fría: el calor que generan no es suficiente para descongelarlos. Tendrás que hacer lo mismo que en el parabrisas si quieres que iluminen bien y no deslumbren al tráfico contrario.