Los mayores pestiños del mundo (y los mejores)

Puede parecer un poco aburrido pero, ¿sabías que ya en tiempos de los romanos ya se tomaban de postre algo muy parecido a los pestiños? Lo hacían durante la celebración de las Saturnalias, se llamaban Frictilia y eran una ofrenda a Sileno, uno de sus dioses menores que simbolizaba la embriaguez. Todo lo contrario que ahora que es consumido en épocas de austeridad y cuaresma por sus ingredientes sencillos y su gran aporte calórico durante los días en los que no está permitido comer carme. Harina, huevos, miel, esencias aromáticas y, en ocasiones, frutos secos para dar lugar a uno de los dulces más consumidos durante la Semana Santa en algunos lugares de Andalucía como el Sur de Sevilla y la provincia de Cádiz. Unos de los mejores o de los más auténticos dicen que son los de Medina Sidonia que aúna en una única receta la esencia de las culturas cristiana, musulmana y judía que habitaron esas tierras. ¿Hay una única forma de prepararlos? Aunque parezca increíble a lo largo de todo el mundo se pueden encontrar los mayores pestiños del mundo (y también los mejores) ¿Dónde?

Beignets

Siguiendo el mismo camino que los romanos, de quienes podría proceder una de las versiones de la receta más antigua, a lo largo del Mare Nostrum se pueden encontrar adaptaciones de este dulce con unas similitudes realmente asombrosas empezando por… ¡Francia! Donde los Beignets hacen las delicias de los más golosos porque en su interior se puede encontrar un relleno de chocolate por lo que se podrían encontrar a medio camino entre los buñuelos y los pestiños. La siguiente parada será en Italia donde disfrutan de varias de estas recetas en Carnaval. Hay muchísimas variantes pero las que gozan de más popularidad son los Chiacchere en Lombardia y Campania, los Cenci en Toscana, los Cròstoli en Trentino, los Galani en Veneto y los Bugie en Piemonte y Liguria. Muy parecidos pero todos diferentes. Deliciosos. ¡Hasta el otro extremo del Mediterráneo han llegado los pestiños! A los que en Grecia llaman Diples y que cada Navidad sirven en sus mesas como finísimas capas de masa fino que se sumergen en un baño de almíbar templado y se decoran con frutos secos y un toque de canela.

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Por otro lado, también parece lógico pensar que si los pestiños surgen de la fusión culinaria de la cultura cristiana, judía y musulmana que convivieron en Andalucía, al otro lado del Mediterráneo, en Marruecos, tengan su propia versión. Más especiada, más dulce y con más frutos secos como toda su tradicional repostería. Se llaman shebbakiyya cuyo nombre viene a significar enrejeda o algo así por la forma que adquieren las finas tiras de masa al freírse formando una especie de ovillo. Entre sus ingredientes no podía faltar harina, se suprime la manteca de cerdo y se sustituye por una cucharadita de vinagre, azafrán, agua de azahar y almendra. Pero las similitudes son muchas más. Si los pestiños se consumen más durante la cuaresma los chebakia, como también se los conoce, son típicos del Ramadán, su periodo de ayuno, para reponer fuerzas. Se recomienda consumirlo, por supuesto, con té de hierbabuena.

Tawa tawas

Aún, hay más… ¿podría ser una de las recetas españolas más internacionales? ¡Han llegado hasta el Sur de América! En Bolivia los llaman Tawa tawas una palabra que en quechua se podría traducir por algo así como cuatro. La razón es muy sencilla tradicionalmente se vendían 4 unidades por un Real aunque hay quien le atribuye un significado más mitológico ya que este es el número sagrado en su cultura y cuatro son las puntas de la forma de rombo que tienen. Por lo demás, son auténticos pestiños, fritos y bañados en abundante miel de caña, si más esencias ni aromas. En Chile, por el contrario, se les añade un chorrito de pisco, ralladura de naranja o de limón, un toque de canela y… ¿dónde está la miel? En su lugar decoran con azúcar en polvo y lo más curioso de todo es que se llaman calzones rotos puesto que a la masa de forma rectangular, antes de sumergirla en aceite caliente, se le hace  un agujero en el centro. Curioso, ¿verdad? Pues, además, se toma con chocolate caliente.

Borrachuelos de azucar

Pero no hace falta ir tan lejos. Sin salir de España se pueden encontrar otras muchas variedades de la receta original a las que cada región ha apartado sus rasgos de identidad, y los productos propios de sus despensas. ¿Qué relación hay entre los Borrachuelos, las Orejas de Carnaval, los Prestinos o las típicas Hojuelas de Castilla La Mancha? Todas parten de una receta en común, la de los pestiños, a las que dan personalidad con otros ingredientes. Así que como no podía ser de otra forma el aceite de oliva, vino blanco o aguardiente, la naranja, clavo y anís en grano son la esencia de los Borrachuelos que se preparan en las confiterías del sur de Córdoba y de Málaga de los que hay otra versión con forma de empanadilla y rellena de boniato. En Galicia, las orejas son más típicas del carnaval como los prestinos de Miajadas en Cáceres que sustituye la miel por una abundante capa de azúcar para crear un dulce con forma de galleta y, ¿qué más se puede decir de las hojuelas? Recetas crujientes, sabrosas y muy pero que muy dulces, ¿cuál es tu versión favorita de los pestiños?