Ruta gastronómica entre potajes, torrijas y otras 5 delicias de Semana Santa

Del mismo modo que en España se tienen reservados para estas fechas los potajes, el bacalao y las torrijas, muchos países de Europa guardan para estos días algunas recetas muy especiales. Mientras en Alemania se les hace la boca agua con el Osterlamm, un cordero de Pascua muy dulce, en Reino Unido se relamen con el cordero asado de primavera. En Rusia, aunque como ortodoxos celebren en diferente fecha esta festividad, no pierden el tiempo para preparar una especie de magdalena llamada Kulich; en Polonia con los Mazurek, unas tartas de varias capas increíblemente sabrosas; en Croacia con el pan de Pinca, muy parecido al Hefezopf alemán; y en Finlandia con un pudin de malta que tiene un nombre muy familiar, Mämmi. ¿Te animas a probarlos todos o eres más de bacalao y torrijas? Aquí tenemos algunas de las mejores delicias de Semana Santa de la gastronomía española:

El Potaje de Vigilia

Potaje de Vigilia

Empezando por Madrid, donde a las procesiones del Viernes Santo con el Cristo de Medinaceli a la cabeza siempre le debe preceder un buen Potaje de Vigilia. La receta más tradicional es la que en su puchero incluye legumbres, espinacas, bacalao y huevo duro partido para cada comensal. Plato sencillo en el que esta salazón juega un papel fundamental porque como veremos (y degustaremos) más adelante el auténtico protagonista de la mesa en Semana Santa no son las torrijas sino el propio bacalao. Aunque hay guisos más modernos, vanguardistas y adaptados a los nuevos paladares como el que elaboran en Caray con garbanzos de Pedrosillano, acelga roja y cocochas, o el de Espacio 33 con bacalao confitado al que acompañan con una espectacular sopa de cebolla, trufa negra y pan negro tostado.

Bacalao a la manchega

Bacalao al pil pil

La tradición de comer bacalao en salazón, tras el Carnaval y el Miércoles de Ceniza, se debe fundamentalmente a la “prohibición” religiosa de no consumir carne durante los viernes de cuaresma, época de sacrificios, ayunos y reflexión,  y a la antigua dificultad de llevar y conservar el pescado a las zonas del interior de la Península. Formas de prepararlo y disfrutarlo hay tantas como regiones en España pero las más tradicionales en Semana Santa pueden ser el Bacalao a la manchega (Ciudad Real) con  tomate, pimento rojo, ajo, cebolla, perejil, aceite de oliva y unas hebras de azafrán; el Bacalao al ajo arriero (León) con el que también se preparan unas espectaculares croquetas; o el ya internacional Bacalao al Pil Pil del País Vasco o en La Rioja) con su sabrosa salsa elaborada con aceite, ajo y guindilla.

Buñuelos de Bacalao

Buñuelos de Bacalao2

Y para continuar… ¡Buñuelos de Bacalao! en Sevilla. Otra deliciosa forma de saborearlo en pequeños bocados. Estas bolitas de masa de huevo con bacalao desmigado, ajo, perejil y cebolla, fritas en aceite de oliva, se pueden encontrar durante todo el año pero no hay más que acercarse al mostrador de cualquier bar de Andalucía para darse cuenta que durante la Semana Santa se ingieren con auténtico fervor. Sobre su origen no hay nada cierto pero cuentan algunas historias que fue en tiempos Rey Fernando III, durante el asedio que vivió la capital del Guadalquivir en el s.XIII, cuando se empezaron a elaborar debido a la escasez de alimentos. Sea como sea, en Cádiz y, especialmente en Chiclana de la Frontera, tienen una particular versión de Pascua de sus populares tortillitas de camarones que, por supuesto, se elaboran bacalao pero también otros pescados de la zona

Migas a la pastora

Migas a la pastora

En estas fechas para poder comer un plato que no contenga pescado hay que coger el coche y viajar hasta Aragón en donde preparan unas contundentes Migas a la pastora. Plato de humilde y sencillo fruto, probablemente, del ingenio de pastores y trashumantes de los Valles de Hecho y Ansó que con pan duro, sebo de cordero y tocino, elaboraban sobre el camino toda una comida completa. ¿Sabías que se toman tan en serio la receta que, incluso, está homologada por el Instituto de Estudios de Aragón? Pero, aún hay más, lo más tradicional es comerlas directamente del recipiente en el que se elaboran con cucharas de madera.  Tan arraigado está el plato en la cultura aragonesa que las preparan de muchos más tipos como por ejemplo las que van acompañadas con riñonada y longaniza.

Torrijas

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Por fin, los postres que con tanto salazón ya apetecía algo de dulce. El más popular y extendido, como no, son las torrijas en cualquiera de sus variantes: leche, almíbar, vino, naranja, café, coco, horchata… Torrijas se preparan por toda España, al menos, desde el s.XV y la receta surgió en los conventos para aliviar el ayuno durante la Cuaresma. Es curioso que en Cantabria se reservan para Navidad y lo que les corresponde en Semana Santa es la leche frita o que en Galicia las llamen Torradas y se elaboran fundamentalmente con anís. Sin embargo, en Cataluña, Valencia y Murcia prefieren las Monas de Pascua que los padrinos regalan a sus ahijados y va adornada el típico huevo de Pascua, es decir, de chocolate.

Hay muchos más platos típicos de estas fiestas como el Hornazo Salmantino que se suele degustar el llamado Lunes de Aguas y muchos, pero que muchos más dulces como los huevos de Pascua, los conejos y otros panecillos. Y a ti, ¿cuál es el sabor de la Semana Santa que te gusta más?