Castillos, Palacios y Hoteles españoles, alojamiento con fantasmas para dormir de muerte

Cuando en estos establecimientos se escuchen, entre otras cosas, llamadas sin respuesta, golpes en puertas y paredes, sonidos de cadenas, voces, gritos, carreras por los pasillos; se sienta agobio, frío o calor repentino, una presencia extraña o hasta empujones; se tenga la sensación de ser vigilado; y se compruebe que los grifos se abren solos, las luces y el televisor se apagan sin pulsar el interruptor, muebles que se mueven sin tocarlos… se tiene que saber que son ¡reales! 

¡Castillo con fantasma, noche de miedo asegurada! Sin interpretaciones, actuaciones, ni obras de teatro puestas en escena en noches especiales como la de Halloween. Todo lo que allí se sienta es lo que hay. De esto saben mucho en Reino Unido y Estados Unidos donde ya son míticas las estancias en el Hotel Jerome o la habitación 407 del Hotel Stanley (Colorado) que inspiró a Stephen King para ‘El Resplandor‘. En España también hay habitaciones muy especiales para pasar la noche con fantasmas.

Hotel Corona de Aragón

Hotel Corona de Aragón, ahora Meliá (Zaragoza): Habitación 510. De noche y de repente, un calor insoportable que no hay aire acondicionado que lo rebaje y que al encenderlo da un aire aún más abrasador. Igual con los grifos. Queman hasta los picaportes. La sensación de agobio despierta a cualquiera, y las luces se apagan y se encienden. Hay llamadas de teléfono y toques a la puerta sin respuesta, y por debajo se ve una luz anaranjada que parece indicar la presencia de fuego. Se oyen carreras en el exterior y en la habitación se sienten presencias intentando abrir las ventanas.Y todo comenzó el 12 de julio de 1979 cuando el céntrico hotel fue pasto de las llamas dejando 76 almas en su interior.Todavía hay quien recuerda a niños y mayores saltando por las ventanas. Sobre el origen del incendio aún hoy hay incertidumbre, algo que continúa alimentando la tragedia 35 años después. Incluso se llegó a considerar el atentado terrorista como causa.

Parador de Limpias

Palacio Ducal de Eguilior. Parador de Limpias (Cantabria): Desde Bilbao y a menos de una hora en coche se encuentra este palacio del s.XX en el que habitan tres fantasmas: Margarita, sobrina de Manuel de Eguilior fallecida a los 29 años de pulmonía, su hijo y un sirviente. El que se encuentre con ella por los pasillos puede pedirle que le toque una sonata. Era muy aficionada al piano.

Parador de Cardona

Parador Castillo de los Duques de Cardona (Cardona, Barcelona). En lo alto de una colina se alza una construcción medieval del s. IX, con impresionantes vistas a los Pirineos, en la que siempre hay una habitación vacía, la 712. Hubo un tiempo en el que por la noche los muebles cobraban vida propia y se movían por la habitación para acabar agrupados en el centro; se escuchaban voces a través de la puerta; o incluso los grifos aparecían abiertos, el espejo empañado y las toallas húmedas; e incluso se advertía la presencia de dos personas ataviadas con ropajes medievales. Se dice que son un caballero y la hija del Vizconde Raimón Folch. Adalés fue condenada a vivir encarcelada en lo alto de la torre por enamorarse de un musulmán. Allí murió de pena y su presencia aún vaga hoy por el castillo. Quienes lo deseen pueden dormir en la habitación.

Gran Hotel La Perla

Gran Hotel La Perla (Pamplona, Navarra): Por los mismos pasillos que un día recorrieron personajes como el rey Alfonso XIII, el virtuoso violinista Pablo Sarasate>, Charles Chaplin y Orson Welles, o en las mismas habitaciones en las que descansó Ernest Hemingway e Imperio Argentina son muchos los que aseguran haber visto sombras en las escaleras o andando por los corredores. Desde su apertura en 1881, segundo más antiguo de España tras el Hotel Oriente de Barcelona, y durante los tres siglos que ha visto pasar, se han generado un montón de historias y leyendas. Además de albergar al fantasma más ilustre de la ciudad, el hotel ha sido testigo de su evolución desde el mismísimo centro en la Plaza del Castillo. De la Pamplona sin luz ni agua corriente a la de la fibra óptica. Tras su remodelación en 2007 es uno de los hoteles más lujosos de Navarra.

Parador Santa Catalina

Parador Castillo de Santa Catalina (Jaén): Punto de partida para visitar uno de los lugares más misteriosos de España. A 54 km en la Calle Real número 5 de Bélmez de la Moraleda se esconden las caras más enigmáticas del mundo. De vuelta al parador, una joven mora recorre entre gritos y quejidos los pasillos hasta detenerse en la habitación 22. También allí habita “terrible lagarto”.

Castillo del Buen Amor

Castillo Hotel del Buen Amor (Topas, Salamanca): Entre los viñedos y jardines que lo rodean y por sus habitaciones y pasadizos secretos vivieron su amor, tiempo atrás, el Arzobispo Alonso de Fonseca y Teresa de las Cuevas. Al caer la noche el ambiente invita a recordar que una dama de blanco se pasea desde hace siglos buscando ese amor correspondido, mientras que en la pared el escudo de Fonseca reza “más allá del tiempo”. Todos los rincones y recovecos del castillo, construido sobre los cimientos de una fortaleza del s.XI, parecen tener otra vida. Especialmente, según los empleados del establecimiento, en la habitación número 8 desde la que se reciben llamadas cuando está desocupada a los que responde una respiración profunda, se producen ruidos y golpes en las paredes, y las luces y el televisor se encienden y apagan solos.

Sin embargo, hay otros muchos castillos, palacios y hoteles en España con inquilinos de otro tiempo que se niegan a abandonar sus estancias. Historias y leyendas de fantasmas también las hay en el Parador Príncipe de Viana (Olite, Navarra), con su luz que nunca se apaga iluminando un retrato y la galería dorada en la que se escuchan antiguas músicas y melodías; el Palacio de Torreorgaz (Cáceres) y la leyenda de una princesa musulmana que le entregó las llaves de la ciudad a Alfonso IX; o el Castillo de Sigüenza (Guadalajara) con el fantasma de Doña Blanca. ¿Te atreves a coger un coche y a comprobar todas estas historias?

Fotos | Paradores de Turismo