Tesoros increíbles que encontrarás si haces submarinismo en España

Dicen que hay más oro en galeones españoles sumergidos en Bahía de Cádiz que en las cámaras de seguridad del Banco de España y es que el mar es más rico de lo que parece. Entre los s. XV y XIX, en sus aguas se hundieron más de 900 embarcaciones fantásticas repletas de increíbles cargamentos. Nombres como el Santa Cruz, el Santísima Trinidad, o el Vera Cruz siguen haciendo soñar a los pescadores de metales preciosos. Aunque parezca mentira aún quedan muchos tesoros por descubrir y no todos son de oro y plata.

Bajo las aguas de las costas españolas se encuentran otras muchas sorpresas de un valor difícil de calcular: el ser vivo más grande del planeta y el segundo más longevo, corales rojos y tortugas como en el Mar Caribe pero sin tener que viajar a América, especies de más de 2 toneladas de peso, y por supuesto, lecciones de historia en forma de barco. Todos hemos oído hablar de Trafalgar pero, ¿conoces la historia de El Sirio? No es la del Titanic pero guarda ciertos parecidos. ¡Para conocerla vas a tener que mojarte!

El 2 de agosto de 1906 partió de Génova El Sirio, el orgullo de la naviera italiana Reggio, que tras hacer escalas en Barcelona y en Cádiz debía poner rumbo a Buenos Aires. Sin embargo, el buque de vapor de más de 115 metros de eslora sólo pudo hacer la primera. Comenzaba el s.XX y el sueño de las Américas esperaba a cualquiera que pudiera comprar un pasaje pero, ¿a qué precio? Ahí pudo estar una de las claves de su hundimiento o de que la tragedia fuera aún mayor. Doblaba la cantidad de pasajeros. Un pequeño soborno a los miembros tripulación podía ahorrar el prohibitivo precio del pasaje. Así, rozó la isla murciana de las Hormigas hundiéndose tras una violenta explosión y desde entonces descansa a más de 50 metros de profundidad frente al (2) Cabo de Palos. Sumergidas en esas mismas aguas habitan gran variedad de algas, esponjas, equinodermos y nudibranquios, en un paisaje de roca bien iluminados con suaves desniveles, paredes verticales y espectaculares oquedades como la que se encuentra en el llamado Bajo del Francés.

Posidonia - Formentera

En las transparentes aguas de (2) Formentera reside desde hace más de 100.000 años el ser vivo más grande del planeta y tiene 8 kilómetros de largo para confirmarlo. Lo difícil no fue medirla sino encontrarlo entre el millón de ejemplares que forman la extensa pradera de Posidonias de más de 700 kilómetros cuadrados que la separan de la vecina isla de Ibiza. Sin embargo y aunque lo pueda parecer no es, pero casi casi, la especie más longeva del mundo. Ese honor se lo llevan algunas antinobacterias de Siberia que cuentan con medio millón de años, pero eso ya es en tierra firme. Bajo el agua manda esta especie de alga endémica del Mediterráneo. No es de extrañar, por tanto, que la Reserva Marina dels Freus sea el único espacio natural de todo el Mare Nostrum incluido en la lista de Bienes Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Además, en sus transparentes aguas, que permiten una visibilidad de más de 50 metros, se puede disfrutar, en un espacio muy reducido, de una gran variedad de paisajes submarinos.

Pez Luna

Otra extraña criatura que habita en nuestras aguas es el pez luna. Hasta 2.000 kilos de peso y tan sólo 4 gramos de cerebro, no es de extrañar que le llamen también el pez tonto. Nada sin saber a dónde, come sin saber el qué, pero es absolutamente inofensivo a pesar de su tamaño.  En realidad, lo que lo convierte en uno de los habitantes más extraños de la costa es su apariencia: grande, plano, ovalado, y al desplegar sus aletas es tan ancho como alto. Se puede ver, por ejemplo, en entre las paredes sumergidas y cerca de las cuevas de coral naranja de (3) Castell de Ferro (Granada). Si estas raras criaturas se pueden ver, sin mucha dificultad, en mar abierto, imagínate los seres tan curiosos que se podrán encontrar en grutas y galerías submarinas como la de (4) Sa Gleda en Mallorca. La mayor cueva subacuática de Europa está en España y, si es posible, tampoco hay que perdérsela. Lo que en apariencia es sólo un pequeño estanque cubierto de vegetación pronto se convierte en un auténtico laberinto de más de 13 kilómetros de galerías.

Playa de Rodas - Islas Cies

Tan importante es lo que se puede ver en los fondos marinos como el espectáculo del paisaje que espera al salir a la superficie. La playa más bonita del mundo se encuentra en España en las (4) Islas Cíes y este es otro de los mejores lugares para hacer submarinismo. El archipiélago lo forman los tres pequeños islotes de Monteagudo, Del Medio y San Martiño, y las dos primeras se unen a través de un fino brazo de Tierra. Es la playa de Rodas. Allí reside la mayor comunidad del mundo gaviotas patiamarillas y sus aguas son visitadas con frecuencia por ballenas, delfines y tortugas marinas. Además, se pueden admirar de forma casi permanente congrios, rayas mosaico, anémonas de colores, pulpos y rodaballos. El Parque Nacional de las Islas Atlánticas se encuentra a la salida de la ría de Vigo y allí, precisamente, se encuentra un tesoro submarino tan grande que incluso sirvió de inspiración a Julio Verne y aparece citado en 20.000 leguas de viaje submarino. La Batalla de Rande y los 17 galeones españoles que regresaban de América en octubre de 1702 cargados de metales preciados y que hoy yacen bajo el fango de la ría mantiene viva su leyenda.

Por supuesto, que hay muchísimos lugares más en España para hacer submarinismo que esconden tesoros fascinantes y lo mejor de todo es que cada uno es único. En la apartada isla volcánica de Alborán (Almería) se pueden descubrir grandes cetáceos y delfines; en las también volcánicas Islas columbretes (Castellón) se puede bucear entre corales rojos, meros de un tamaño colosal, doradas y morenas; en el Mar de las Calmas (El Hierro) las aguas son tan claras y los fondos tan limpios que dejan pasar la luz hasta 50 metros de profundidad; en Cabo Cope (Murcia) han hundido embarcaciones para crear arrecifes artificiales que rebosan vida submarina; en Menorca hay tantas cuevas que lo fácil es perderse como el Pozo de la Luna con sorprendentes formaciones geológicas; y aún hay muchos más. Y a ti, ¿qué tesoro te gustaría descubrir mientras haces submarinismo en España?