España Maravillosa: Los 7 rincones con más encanto natural para visitar en coche

De Oeste a Este, desde la Playa de las Catedrales hasta el Vall d´Aran pasando por Somiedo, Picos de Europa o la Selva de Irati, España es maravillosa. De Norte a Sur, desde las cuevas de Altamira o el Soplao hasta el Cabo de Gata sin olvidarse de Las Médulas, Las Hurdes, las Lagunas de Ruidera, la ciudad encantada, el Valle del Jerte,  el cañón del río Lobos o el Desierto de Tabernas, España es espectacular. Un país para recorrerlo en coche mirando por la ventanilla, sin cerrar los ojos ni un segundo, descubriendo rincones únicos y paisajes sorprendentes que harán sentir mil sensaciones. 

Y no está mal que, cada año, lo recuerden los numerosos rakings y listas que seleccionan lo mejor de lo mejor de la naturaleza española. Dos clasificaciones dominan sobre el resto. Las 7 maravillas naturales la elabora Allianz y el Top 7 de las maravillas rurales que es cosa de Top Rural. Si se juntan las de estas y otras listas, las ganadoras absolutas de 2014, los rincones con más encanto natural, son:

 1. Playa de las Catedrales (Lugo): Hay en el Norte de España una playa que bien podría formar parte del paisaje de la Bahía de Halong (Vietnam). Con acantilados esculpidos por la fuerza del viento y del mar que con el paso de los siglos han ido esculpiendo en la roca todo un entramado de arcos, bóvedas y galerías. En realidad se llama Playa de Aguas Santas y es, sin duda, la más espectacular del mundo. En bajamar una escalera permite su acceso y explorar todas sus grietas y grutas. Todo una experiencia para la vista pero… ¡Cuidado, si no se presta atención a las mareas, se puede acabar empapado!

Las Hurdes

2. Las Hurdes (Cáceres): El Meandro del río Melero es uno de los rincones más fotografiados de la zona más remota e inaccesible de la geografía española. Aislada hasta bien pasada la primera mitad del s.XX, esta comarca del norte de Cáceres ha conseguido preservar todo el encanto natural de sus espacios y paisajes. De entre todos destacan: El charco de la Olla, el Chorro de la Meancera, el valle del río Esperabán, el embalse de Pinofranqueado o los meandros del río Malvedillo, y muchos de ellos ya se pueden ver disfrutar desde la ventanilla del coche aunque lo mejor es bajarse y respirar bien profundo.

Desierto de Tabernas

3. Desierto de Tabernas (Almería): El único desierto de toda Europa no podía faltar en las listas. Ecosistema único en el mundo y plató de cine universal, no hay actor de Hollywood que haya soportado sus temperaturas medias de 18º y máximas de más de 50º. A medio camino entre Almería y Granada hay un terreno en el que rara vez llueve y que cuando lo hace es de forma torrencial. Tan seco que la arenisca y la marga que lo forman, incapaces de absorber el agua, se moldean con formas únicas. Son los wadis y las badlands en la que habitan depredadores como la culebra de herradura.

Ermita de San Juan de Gaztelugatxe

4. Entorno de la Ermita de San Juan de Gaztelugatxe (Vizcaya): En la abrupta costa de Vizcaya, muy cerca de Bermeo, entre acantilados, surge un islote que resiste vientos y mareas. En lo alto, la ermita, y para subir hasta ella, la escalera del Vía Crucis. Por derecho propio, una de las más asombrosas del mundo. En 235 escalones, nadie sabe el número exacto, serpentea por la costa, hasta llegar a lo más alto del islote. Curvas de vértigo, desniveles imposibles pero, sobre todo, vistas espectaculares.

Somiedo

5. Parque Natural de Somiedo (Asturias). Hogar del Oso Pardo. Aquí, entre los 4 valles lo forman con sus 4 ríos, se siente protegido. Son los ríos Somiedo, Pigüeña, Valle y Saliencia, con sus lagos y lagunas, los que les dan vida, descanso y alimento. Al pie de los picos Albos y de la Peña de La Mortera, además, se encuentra el Lago del Valle, el más grande de Asturias, a más de 1.580 metros de altura. Tan importantes es su presencia en estas tierras de bosques, montes, brañas y pastos que la Fundación Oso Pardo tiene abierto un Centro de Interpretación y realiza rutas guiadas en torno al oso cantábrico.

Las Médulas

6. Las Médulas (León): Paisaje cultural que no sólo aúna valores naturales sino también sociales. Patrimonio de la Humanidad por ser testigo único en el mundo de la transformación del paisaje por la explotación del terreno desde los tiempos de la antigua Roma. Llanuras artificiales creadas con los escombros de las minas que también taponan valles para dar lugar a lagos con el de Carudecedo. Antiguos cauces convertidos en caminos para el trasiego del ganado y los cultivos de castaños de tiempos de los romanos que le dan a la zona ese color y apariencia tan particular.

Cañón del Río Lobos

7. El cañón del río Lobos (Burgos y Soria): La variedad de paisajes de España hace que también tenga su propio Cañón del Colorado. Paredes de caliza de más de 200 metros excavadas con mimo y esmero, durante millones de años, por el propio cauce del río Lobos. En su interior, pinares y bosques de sabinas, que dan cobijo a jabalíes, corzos, nutrias, tejones y gatos monteses. En sus inaccesibles cortados, un centenar de parejas de buitres leonados. Un rincón remoto de las provincias de Soria y Burgos donde también anidan el Águila Real, el Halcón y Alimoches. Desde Arriba, se necesitarán prismáticos para descubrir todos los detalles.

FuenteDe

Bonus: Y tampoco se debe olvidar Fuente Dé (Cantabria). Lo más parecido que hay a dar un paseo por las nubes sin necesidad de subir al avión. Un prodigio de la naturaleza, situado a los pies de los Picos de Europa, y también de la técnica. Desde 1966 allí es posible cambiar de estación en menos de 4 minutos. Pasar de la primavera al invierno, del sol a la nieve con sólo ascender 753 metros. El corazón de los Picos. Abajo, Fuente Dé y el valle de Liébana. Arriba, casi se puede tocar el cielo y acariciar las nubes.

Fotografía Cañón del río Lobos | David_cue