Las 7 mejores lagunas y lagos españoles para el invierno

Tendemos a visitar parajes naturales en primavera, verano y otoño. En invierno, a no ser que nos guste esquiar, lo más habitual es quedarse en casa tranquilos, a salvo del frío y de las inclemencias meteorológicas. Y, desde luego, si pensamos en lagos o lagunas, solemos imaginarlos en las épocas en las que brilla el sol y podemos darnos un chapuzón o por lo menos refrescar los pies. Pero sería un error quedarse ahí y no visitar estos lugares en invierno, cuando el frío los cambia por completo y les da un aspecto muy especial. Nieve, naturaleza de otros colores, aves migratorias distintas… Estos son los 7 mejores lagos españoles para este invierno:

1. Lagos de Covadonga (Asturias)

Lago Ercina
Lago Ercina. Foto: Eduardo Diez Viñuela

Los Lagos de Covadonga, en plenos Picos de Europa, son dos, el Ercina (el más alto) y el Enol (el más grande). En este último está sumergida una escultura de la Virgen de Covadonga, que sale en procesión todos los 8 de septiembre. ¿Por qué ir en invierno entonces? Porque si eliges bien el fin de semana, uno en el que las carreteras no estén cortadas, pero en el que haga frío, te encontrarás con el espectáculo del hielo sobre los lagos y las montañas nevadas alrededor. (A 150 km de Santander)

2. Lagunas de Ruidera (Albacete y Ciudad Real)

Lagunas de Ruidera
Foto: tornillos

Se trata de un conjunto de 15 lagunas que conforman el valle del Alto Guadiana. Lo más impresionante de estas lagunas es que están llenas de cascadas y saltos de agua. En invierno, además de más tranquilidad por la ausencia de turistas, las lagunas ofrecen una paleta distinta, con el esmeralda del agua contrastando con el ocre de la vegetación que lo rodea. Y el caudal de agua de las cascadas estará en pleno esplendor. (A 200 km de Madrid)

3. Lago de Sanabria (Zamora)

Lago de Sanabria
Foto: RaMaOrLi

Con sus 369 hectáreas, 1,5 km de ancho y 3 de largo, es el lago más grande de España y el mayor de origen glaciar de Europa. En invierno te encontrarás con todo (campings, etc.) cerrado, pero a cambio es muy posible que seas la única persona que esté disfrutando del espectáculo del enorme lago dormido rodeado de montañas nevadas. (A 300 km de Asturias)

4. Laguna Negra de Urbión (Soria)

Laguna Negra
Foto: Antonio Sánchez

Esta laguna parece haber sido creada para que nadie la descubra: enclaustrada entre altas paredes de piedra, la leyenda dice que no tiene fondo. Por supuesto, la ciencia dice algo bien distinto: tan solo 8 metros de profundidad. Famosa por ser donde tiene lugar la leyenda de los Hijos de Alvargonzález de La tierra de Alvargonzález, de Antonio Machado, en invierno puedes tener suerte y encontrártelo todo cubierto de nieve. Eso sí, así se dificulta el acceso. (A 200 km de Zaragoza)

5. Laguna de Fuente de Piedra (Málaga)

Laguna de Fuente de Piedra
Foto: Vicente Torres García

Es la laguna más grande de Andalucía y famosa por albergar la mayor colonia de flamencos de toda la Península Ibérica, aunque en invierno lo que verás serán grullas y anatidas. En estos meses la laguna suele aumentar el nivel de agua, habiendo encharcamientos, así que no olvides las katiuskas. ¡Puede haber también nevadas! (A 75 km de Málaga)

6. Laguna Rosa (Alicante)

El fondo de estas lagunas (La Mata y Torrevieja) ha sido tapizado con arcillas rojas para facilitar la extracción de sal. El resultado es un extraño color rosado en el agua. En invierno el clima es siempre agradable, por lo que se pueden realizar rutas de senderismo por la zona sin problemas. Los aficionados a las aves, además, se cansarán de reconocer zampullines cuellinegros. (A 50 km de Alicante)

7. Lago de Banyolas (Girona)

Lago de Banyoles
Foto: Alberto P. Veiga

Es el lago más grande de Cataluña y tiene 250.000 años de antigüedad que se dice pronto. Tras años de naufragios y desapariciones en el lago se creó la leyenda: un monstruo llamado Draga, que fue sometido por un monje franciscano francés. Eso sí, se supone que sigue en el lago. En invierno quizá te encuentres con una niebla que lo cubre, creando una atmósfera perfecta para esas historias de miedo. Eso sí, tus fotos serán perfectas. (A 30 km de Girona).

Foto de portada: Alberto P. Veiga