Los 5 secretos de Roma que aún no conoces

La semana del amor, qué mejor que hablar de la ciudad del amor por excelencia: Roma. Una de esas ciudades tan famosas, descritas, fotografiadas y filmadas que, aunque no hayas estado nunca, tienes imágenes muy claras en la mente. Sabes cuál es la Piazza de Espanga y sus famosas escaleras porque viste a Audrey Hepburn tomando helado en ellas en Vacaciones en Roma; conoces la Fontana di Trevi y sueñas con bañarte en ella una noche solitaria, siempre con un gatito y algún interés amoroso cerca; piensas en el Coliseo y ves gladiadores y leones… Todas estas paradas están bien (son imprescindibles) para la primera visita, pero si tienes más tiempo o si repites o tripites seguro que te apetece ver algo distinto.

¿Quedan todavía secretos en Roma? ¿Rincones sin descubrir? El sí no es del todo rotundo, pero si no eres un experto en la ciudad, si eres tan solo un turista que quiere ir un paso más allá, el sí es completo e indudable. ¿Quieres algunas ideas? Estos son 5 secretos de Roma para tu próxima visita:

1. Campo de’ Fiori

Campo de fiori
Foto: Roberto Taddeo

Es en realidad una de las plazas más populares de Roma, pero como compite con muchas otras a veces puede pasar desapercibida. ¿Por qué debes visitarla? Todas las mañanas -menos los domingos -hay un mercado de alimentos (desde verduras hasta pescado, pasando por un número inimaginable de especias), y después, al caer el sol, se convierte en un lugar muy animado en el que tomar algo. Se llama así porque, antes de construirse la plaza, lo que había ahí era un campo de flores. Y no, no es precisamente un secreto, pero tampoco es el lugar más turístico.

2. Giardino degli Aranci

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Foto: chuck b.

Roma está llena de rincones románticos, pero quizá este sea de los más espectaculares. El Jardín de los Naranjos es uno de los lugares con mejores vistas sobre la ciudad y el punto perfecto para ver atardecer olvidando que en el centro todo es gente y bullicio. Rodeado por unas murallas que lo protegen de las grandes multitudes, este jardín de pinos y naranjos es un pequeño remanso de paz, con bancos y césped para descansar. Y, sobre todo, un fantástico mirador. Muy cerca está el Palacio del Aventino, donde está el Priorato de Malta. Si miras por la cerradura, verás Italia, el Vaticano y Malta en un solo lugar.

3. Palazzo Incontro

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Foto: Lalupa

Roma está lleno de museos y galerías de arte, razón por la que el Palazzo Incontro pasa muchas veces desapercibido. Especialmente si te saturas un poco de tanta arte clásica, en este antiguo palacio reconvertido en espacio para eventos hay siempre exposiciones de lo más interesante y más modernas. Fotografía, un ciclo centrado en el director Wim Wenders, etc. En los pisos segundo y tercero se puede ver el palazzo tal como era y, abajo de todo, hay una cafetería y una librería para que la visita sea completa.

4. Iglesia de San Ignacio

sanignacio
Foto: Piero

En un lugar como Roma, en el que cada esquina esconde una iglesia o basílica, destacar como templo religioso es difícil. La iglesia de San Ignacio se ha convertido en una especie de curiosidad por ser un ejemplo claro de cómo el ingenio puede vencer a los problemas económicos. Los arquitectos encargados de realizar el proyecto, en el siglo XVII, se encontraron con que el espacio para construir la cúpula era demasiado amplio y ninguna idea se ajustaba al nuevo recorte de presupuestos. ¿Cuál fue la solución? Realizar una falsa cúpula pintada sobre tela. Es solo un efecto óptico, pero da el pego.

5. Il Gelato di Claudio Torcè (Aventino)

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Foto: Il Gelato di Claudio Torcè

Claudio Torcè es el maestro heladero que se dice que hace los mejores helados de Roma, por lo que sus establecimientos suelen tener bastante gente. El de la calle Aventino, no obstante, se mantiene todavía un poco en secreto, y rara vez aparece en guías. Es especial no solo por su calidad (es fácil tomar helados deliciosos en Roma), sino por su gran paleta de sabores: a los clásicos se suman opciones más atrevidas como gorgonzola, chocolate con chili o sésamo y pistacho.