Olbia, puerta de acceso a un paraíso de auténtico lujo en Costa Esmeralda

Hablar de vacaciones en la Costa Esmeralda de Cerdeña suena a naturaleza casi salvaje, a bosque mediterráneo, a calas casi inaccesibles, a pueblos pintorescos, a aldeas de pescadores, a culturas ancestrales y, sobre todo, a lujo hasta el último detalle. Se respira tanta exclusividad como en Saint-Jean-Cap-Ferrat y Saint-Tropez en la Costa Azul de Francia o en las montañas de Aspen en Colorado. No es casualidad que Porto Cervo, se encuentre entre los 10 destinos favoritos de los ricos y famosos junto a nombres tan conocidos como Montecarlo(Mónaco), San Bartolomé (Francia), Barbados, Seychelles, Formentera, Maldivas o el Lago di Como en Italia cuyo más ilustre vecino es George Cloney. Por lo que tampoco debe extrañar es que, a tan sólo unos minutos en coche de Olbia, precisamente, entre Porto Cervo y Porto Rotondo se encuentre una de las mayores concentraciones de mansiones y hoteles de 5 estrellas de todo el mundo.

Hotel Cala di Volpe

Y entre tanta cama King Size con sábanas de algodón egipcio y tanto baño con jacuzzi, destaca una habitación por encima de todas, la Suite Presidenziale del Hotel Cala di Volpe. Y no es sólo por el precio, aunque se encuentre entre las 7 más caras de todo el mundo y sea comparable a la del Hotel President Wilson en Ginebra o el Penthouse del Four Seasons Hotel de Nueva York. 450 metros cuadrados de lujo cuidados hasta el más mínimo detalle y decorados con gran acierto para crear un ambiente minimalista en estilo romántico sardo con muestras de incalculable valor de artesanía local. Vigas de madera, suelos de terracota de colores, muebles hechos a mano e impresionantes tapices dan a los tres dormitorios y a los dos salones una relajante y única personalidad. Y lo mejor está por llegar: en la terraza encontrarás una gran piscina privada, hasta un chiringuito propio para refrescarse y unas vistas simplemente excepcionales.

Porto Cervo

Vistas que abarcan paisajes de acantilados, de largas playas de fina arena dorada y de pequeñas calas escondidas entre pinos, y salpicando el paisaje de toda una constelación de imponentes mansiones en las que los más poderosos pasan tan sólo unos días de vacaciones. La más famosa de todas es Villa Certosa. Célebre por  su primer propietario, Silvio Berlusconi y por la espectacularidad de los caprichos que alberga entre sus muros. ¡Ostentación llevada a la enésima potencia! Por si los 2.600 metros cuadrados de la vivienda principal no fueran suficientes, la finca cuenta entre sus instalaciones con un refugio nuclear, un volcán que expulsa lava y humo, un lago artificial navegable y otro con cascadas, un anfiteatro de inspiración griega con capacidad para 300 personas, playa privada, helipuerto, y se rumorea que bajo sus cimientos se encuentra un asentamiento fenicio con 30 tumbas del año 300 a.C. ¿Se necesita algo más para una relajante estancia en la Costa Esmeralda?

Porto Cervo Harrods

Al caer la tarde, Porto Cervo, el puerto deportivo más caro del mundo junto con el de Capri construido en los años 60 asemejándose a alguno de los múltiples encantadores pueblos de pescadores que salpican la costa de Cerdeña, se lleva de vida. Enormes yates que parecen edificios amarrando tras un tranquilo día de mar, paseos y una frenética actividad comercial, rompen por unas horas su tranquilidad. Tiendas de lujo, concesionarios de alta gama y las mejores boutiques del mundo tienen sus escaparates a lo largo de la llamada Passeggiata y alrededor de su famosa Piazzeta. Tal es la pasión por las compras que Harrods, los prestigiosos almacenes británicos, ha creado Prestige Village en el muelle del Porto Vecchio en el que marcas como Maserati, Bugatti, Hublot, Valentino, Chopard o Richard Miller hacen su particular agosto

Club Billonaire

Sin salir de Porto Cervo, también conocido por su intensa vida nocturna, otro ilustre vecino como es Flavio Briatore, pone todo el glamour a las noches de verano en el Club Billionaire. Un espacio en las que las gigantestas botellas de Champagne se sirven sin descanso a 500 euros la unidad pero con un poco suerte uno se puede sentar muy cerca de Leonardo di Caprio o cruzarse en la pista de baile con Naomi Campbell. Lo mejor del local, además de la compañía, es que está situado en lo alto de una colina justo encima del Golfo de Pevero y las luces de los barcos en medio del mar parecen formar parte, incluso, de la decoración. Restaurante, música en directo, y una zona chill out con camas balinesas, hamacas y fuentes que refrescan el ambiente son otros de los atractivos del local y la mejor forma de finalizar un día repleto de lujo en la Costa Esmeralda, muy cerca de Olbia.