Paseo invernal por los mejores lugares en España para disfrutar de la nieve

El 2016 ha traído por fin ambiente invernal y comienzan a aparecer, como si de flores en primavera se tratase, paisajes nevados que se convierten en todo un espectáculo. Así que es el turno de sacar a pasear guantes, gorros y bufandas, de desempolvar los trineos y los esquís y de disfrutar de pequeños rincones repartidos por toda la geografía nacional que alcanzan su esplendor bajo el manto de la nieve.

Valle de Arán, Lleida

Es una de las muchas comarcas españolas donde se puede  disfrutar de verdaderos inviernos de cuento. Un valle situado en la vertiente norte de los Pirineos Centrales, formado por paisajes naturales con picos de más de 2.000 metros de altura y 620 kilómetros cuadrados para perderse. Una zona llena de magia para descubrir pintorescos pueblos, hasta 33, que conservan hasta una lengua propia, el aranés, y donde conservan con mimo edificios románicos y góticos. Su capital,  Vielha, que aglutina al 40% de la población de la zona, está plagada de  edificaciones idílicas, iglesias entrañables y multitud de restaurantes, donde degustar la joya gastronómica de la región, la tradicional olla aranesa, ¡un plato con el que sin duda entrarás en calor! Y si lo que quieres es esquiar, en el Valle De Arán encontrarás una de las estaciones de esquí más prestigiosa  de España, Baqueira Beret.

actividades-de-nieve-large

 

Sierra de Gredos, Ávila

En Gredos no encontraréis estaciones de esquí: en este caso, la propuesta pasa por disfrutar de rutas de senderismo aptas para todos los públicos (y para montañeros avezados) con la naturaleza invernal en todo su esplendor, con pueblos pequeños  y llenos de encanto donde la nieve está garantizada durante varios meses al año. Una sierra repleta de picos de altura (una media  de 2.300 metros) que capitanea  el Almanzor, con 2.592 metros de altitud. En la comarca de Gredos Norte, a apenas dos horas en coche de Madrid, hay que perderse por parajes con nombres tan atrayentes como las Gargantas de Valdecasas o La Laguna Grande, así como el nacimiento del río Tormes, que marca la orografía de este corazón de la Península Ibérica.  o las Gargantas de Valdeascas, o una ruta por la sierra para conocer la Laguna Grande, La Mira o las Cinco Lagunas.

 sierra de gredos

 

Puerto de Navacerrada, Madrid

Los madrileños conocen bien esta zona que sacia sus ganas de nieve: en ella se encuentra la estación de esquí más cercana a la capital (unos 6o kilómetros en coche) y los fines de semana se llena de ansiosos turistas deseosos de deslizarse por sus pistas o, simplemente, jugar con la nieve en los cercanos pueblos de Navacerrada y Cercedilla o montarse en su divertido telesilla. Para reponer fuerzas, nada mejor que un buen plato de carne de las reses de la zona y un caldo caliente en alguno de los muchos restaurantes cercanos a la carretera.

Teide

Sí. La suma de Canarias y la nieve puede resultar una combinación peculiar, pero las islas bonitas atesoran  el pico más alto de España, el Teide, cuya altitud, de más de 3.700 metros, hace que sea más que posible contemplarlo cubierto de nieve en los meses invernales. Al igual que en Gredos, no hay estación de esquí, pero no por ello no deja de ser todo un espectáculo blanco que

No tiene estación de esquí, pero cuando está nevado es todo un espectáculo que se complementa con la posibilidad de acceder, en unos minutos, hasta la costa para disfrutar del maravilloso clima de las islas.

 las-canadas

 

Sierra de Albarracín, Teruel

Situada  entre las comunidades autónomas de Aragón, Castilla-La Mancha y la Comunidad Valenciana, este conjunto montañoso sólo es apto para los más frioleros, ya que en plena temporada invernal se alcanzan temperaturas de -15º. Además, kla sierra de Albarracín es uno de los puntos de la Península Ibérica con mayor número de manantiales. En lo más elevado de la sierra, cerca de Frías de Albarracín, tiene su nacimiento el río Tajo, en un manantial de escasas aguas. Para los esquiadores, les espera la estación de La Muela de San Juan.