Rindiendo culto a Helios, dios del Sol, en las mejores playas de Rodas

¡El ansiado momento había llegado! Tras derrotar a los gigantes y liberar el mundo, Zeus se dispuso a repartir la tierra entre todos los dioses menores pero se olvidó de uno… de Helios, que se sintió terriblemente ofendido. El dios del Sol, terriblemente decepcionado, presentó una reclamación de casi forma inmediata y acordaron que le correspondería un nuevo territorio que surgiría del océano próximamente. Y no hubo que esperar mucho, ya que a primera hora de la mañana siguiente, cuando los primero rayos de luz comenzaban a calentar, un diminuto pedazo de tierra comenzó a brotar del Mar Egeo. Feliz, Helios salto a las limpias y cristalinas aguas de la isla, llenándola por completo de luz y convirtiéndola en la más brillante del Mediterráneo. Desde entonces tanto se nota su presencia en la isla que es el punto más luminoso del todo el Mare Nostrum y los 300 días al año que tiene sin que el cielo lo surque una sola nube son la mejor forma de demostrarlo. ¿Quieres comprobarlo en alguno de sus 220 kilómetros de costa? Pero antes de ponerse el bañador, la protección solar y descubrir las mejores playas de Rodas, siguiendo con la mitología, ¿sabes por qué se llama así a este paraíso?

Playa de Rodas

La huella del paso de Helios por la isla no sólo se puede apreciar en el número de días despejados, además, una las siete Maravillas de la Antigüedad, probablemente la que más gente recuerda junto con las Pirámides de Egipto y los Jardines Colgantes de Babilonia, estuvo localizada en la bocana del puerto de su principal núcleo urbano. Sí, se trata del Coloso de Rodas, que no es más que una representación de Helios, eso sí, de más de 30 metros de altura, recubierta de bronce, y de proporciones tan colosales que los barcos pasaban bajo sus piernas. El vínculo del dios del Sol con este rincón del Mediterráneo no acaba aquí, pues se enamoró de una de las hijas Poseidón, precisamente de la Ninfa Roda, con la que tuvo, nada más y nada menos, que siete hijos. Totalmente enamorado le dio su nombre a la isla. 300 días de sol al año, 220 kilómetros de costa y la protección de Helios sólo pueden dar lugar a algunas de las mejores playas. ¡Quién sabe si la próxima leyenda de la mitología griega puede comenzar allí, en alguno de sus chiringuitos bajo alguna sombrilla!

Playa Anthony Quinn

Rodas es una isla de cine y sus playas también. Empezando por aquella en la que se rodó Los cañones de Navarone y que desde ese mismo día recibe el nombre de su protagonista, también leyenda pero en este caso del cine. En la playa de la bahía Anthony Quinn las rocas de proporciones gigantes parecen encajar a la perfección con la suave arena dorada y combinarse con las cristalinas aguas azules de fondos limpios para convertirse en el lugar perfecto para bucear y nadar en contacto con una naturaleza típicamente mediterránea. No es de extrañar que este fuera uno de los rincones favoritos del actor estadounidense de origen mexicano. ¡No te la puedes perder aunque no es la única playa de la isla que ha sido inmortalizada por el cine! Echa un vistazo a la imagen de más abajo, ¿te suena de algo? Por aquí también sonaron Los Cañones de Navarone y, pasaron Roger Moore y Telly Savalas.

Playa de Kalithea

¡Cuidado! si lo que se busca es tranquilidad y huir de las masas sólo se recomienda plantar la toalla en la arena de la playa de Kalithea a partir de las  4 de la tarde. Es uno de los principales destinos de las muchas excursiones en barco por la isla y suele estar abarrotada. Además, es una de las pocas playas privadas que hay en la isla y hay que pagar para poder acceder a sus aguas. Una vez dentro, todo merece la pena. Sólo hay que sentarse en una de sus terrazas a tomar un refresco para comprobarlo. Y los que se cansen del sol pueden combinar la visita con un paseo por el balneario y los antiguos baños italianos, ya cerrados, a cuyos manantiales se atribuyen propiedades curativas desde la antigüedad, motivo por el que en 1927 se construyó un impresionante complejo que bien merece la pena visitar. ¿Sigue sin sonarte la foto? Aparece en la película Escape a Atenas protagonizada por Roger Moore.

Playa de Pefkos

¡Luces, cámara y acción! Hay que viajar hasta la playa de Lindos para encontrar la postal perfecta de un arenal griego en la que los cielos limpios, sin una sola nube, parecen fundirse con el celeste del Egeo y los reflejos dorados de la arena mientras que de espaldas al mar la antigua acrópolis parece no querer perderse la panorámica e, incluso a veces, da la sensación de querer saltar a sus aguas. Por la zona, no faltan los lugares para el baño y para la práctica de deportes acuáticos como la vecina Bahía de St. Paul o la playa de Pefkos en donde los días al sol se prolongan hasta bien entrada la tarde en sus animados cafés y chiringuitos en primera línea de la playa y entre centenarios pinos. Sin embargo, para muchos, la mejor de todas las de la isla es la playa de Elli que no sólo es considerada la más bonita de Rodas sino también de todo el Mediterráneo. Un título que puede parecer un poco exagerado sin quitarle ni una sola de sus virtudes que deben ser muchas ya que siempre está abarrotada.

De un rápido vistazo, cualquiera se puede dar cuenta que no faltan lugares en Rodas para rendirle culto, como mejor se merece, a Helios, dios del Sol, y aún más si se tiene en cuenta que faltan muchísimas playas por visitar por la isla. Aquí, algunas ideas, fuera de los circuitos turísticos habituales, para todos los gustos: quienes busquen la brisa para vivir sensaciones extremas practicando deportes acuáticos, su lugar está en la playa de Ixia; en la de Stegna se encontrará todo lo contrario, un ambiente tranquilo y tradicional en el que disfrutar de pescados frescos en sus antiguas tabernas; más increíbles restaurantes pero en un ambiente más moderno y cosmopolita es lo que disfrutarán los que vayan hasta la playa de Faliraki, todo sin perder en ningún momento ese momento de relajación que impera en la isla; pero nada tiene que ver con el silencio casi infinito de playas vírgenes como las de Lardos y Gennadi. ¿Necesitas más motivos para ponerte el bañador, coger la toalla y salir corriendo a descubrirlas? Apunta estos otros nombres porque pueden ser algo difíciles de recordar: Traganou, Kalathos, Agathi, Glyfada, Kiotari, Fourni, Prassonissi, Glystra, Lothiarika,…