Turismo bajo cero: los pueblos más fríos de España y las ciudades que te dejarán helado

Nieve tras la ventana, cristales empañados y carámbanos de hielo en los quicios de puertas o colgando de los tejados. Dentro, chimeneas humeantes y un intenso aroma a leña. Fuera, suelos totalmente helados y resbaladizos, el mercurio a ras de suelo y un sinfín de actividades por hacer. Para muchos esta estampa puede parecer un agradable fin de semana en Laponia, donde del frío y el hielo han conseguido hacer un gran negocio, pero para otros no es más que el día a día en algunos pueblos de España en los que se han llegado a alcanzar ¡32º bajo cero! ¿Quieres saber dónde?

32º bajo cero es la temperatura más baja jamás registrada por la AEMET en España. Dicen que cero grados, ni frío ni calor, y eso deben pensar los 900 habitantes de  aldea de Oymyakon en Rusia cuando las tres horas de luz que tienen al día en invierno sólo permite que los termómetros oscilen entre los -50º y los -47º . Hasta -71,2º han llegado a registrar en lugar habitado más frío del planeta y les gusta presumir de ello. Y eso casi podría parecer un día de playa para los científicos que trabajan en la Base de Amundsen-Scott del Polo Sur si se compara con sus 82º grados bajo cero y la media anual de -49º.

Oymyakon

Y es que, aunque parezca una broma cuando estás tiritando con sólo pensar en estas temperaturas, el frío puede ser absoluto o relativo. ¿Cuál es el punto más frío, el lugar dónde se registra el mayor número de grados negativos o el que tiene la media anual más baja? Sea como sea, suelen coincidir, y teniendo en cuenta ambas formas de medir los sitios más fríos de España son… ¡Cojan ropa de abrigo y llenen bien el depósito! ¡Allá vamos!

1. Torre de Cabdella (Lérida): En mitad de los Pirineos, y muy cerca de Andorra, se encuentra el Lago Estangento donde la noche del 2 de febrero de 1956 el termómetro bajo por primera vez en España de los -32º. ¡Todo un record! La temperatura más baja jamás registrada, el lugar más frío en términos absolutos, es una zona deshabitada. Un paraje natural en el que el frío y la nieve forman parte del paisaje y de su encanto.

2. Griegos (Teruel): Sin embargo, es en un pequeño pueblo de la Sierra de Albarracín el lugar en el que disfrutan de la temperatura media más baja de todo el país con tan sólo . Agradables en verano pero muy desapacibles en invierno. Los menos 150 habitantes de Griegos cuentan, además, con otro record. Sus 1.600 metros de altitud, en la Reserva de los Montes Universales, hacen que sea uno de los puntos habitados más altos de España.

Molina de Aragón

3. Molina de Aragón (Guadalajara): El gran clásico de los espacios meteorológicos en los informativos de radio y televisión. Todos los inviernos bate records de temperaturas negativas en la Península Ibérica y si no prestad atención al próximo parte del tiempo. La más baja fue en 1952 con -28,2º pero ni el frío ni la nieve pueden quitar las ganas de parar y visitar el Alcázar más grande de España o de recorrer su Puente Viejo románico. ¡Amanece con heladas 122 días al año!

Salamanca

4. Burgos: Dicen que en Burgos sólo hay dos estaciones, el invierno y la del ferrocarril… y es que tiene fama de ser una de las ciudades más frías de España. Y lo mismo se podría decir de Salamanca que en febrero de 1963 rozó los -20 grados centígrados pero las estampas nevadas de la catedral gótica de la primera ciudad y la vista desde el otro lado del Tormes en la segunda, no tienen precio. Eso sí, cuidado con el empedrado del suelo que a temperaturas bajo cero resbala que no veas.

Calamocha

5.Calamocha (Teruel): Durante el invierno en el interior de la provincia de Teruel, el frío es tan intenso que hace tiempo dejó de ser tema de conversación. Si ya son comentados los rigores del clima continental en el municipio de Griegos, la localidad de Calamocha no se queda atrás. Recorrer su puente helado puede ser algo más que una aventura. Y el frío, también llega hasta Teruel, la capital. Revivir la historia de sus amantes más famosos, Diego e Isabel, o visitar su Mausoleo con 22º (registrados en 1945) puede ser más que un desafío.

6. Reinosa (Cantabria): Junto al puente nevado de Calamocha, la otra fotografía más valorada del invierno es la del Puente de Carlos III sobre el río Ebro. Una construcción de casi 27 metros de largo sobre tres únicos arcos que con la nieve y el hielo gana, y mucho, en atractivo. Aquí, y en la estación de Alto Campoo se registran las temperaturas más bajas de Cantabria cuya mínima histórica es de casi -25º en 1971. Sus calles invitan al paseo tras un día de esquí.

7. Castillejo de Robledo (Soria): Puede parecer que muchas de estas gélidas temperaturas son de otra época o de otro tiempo pero no es así. Hace apenas 5 años en este pequeño pueblo con castillo de la Ribera del Duero, rodeado de viñedos y campos de cereal, el termómetro descendió hasta, precisamente también, los 20 grados negativos. Menos mal que su paisaje también lo integran robles centenarios con los que poder alimentar las chimeneas.

Si te gusta el frío, en estas localidades te sentirás como en casa, y recuerda que si conduces en condiciones de hielo y nieve hay que extremar las precauciones al máximo. ¿Te animas a coger el coche hacer turismo bajo cero?