Cómo preparar el itinerario perfecto para tu viaje

Ahora que el verano se perfila cada vez más nítido en el horizonte, muchos de nosotros empezamos a pensar en las vacaciones y a decidir destinos. Conforme el día de partida se va acercando, vamos planeando las cosas de forma más detallada y dándole forma al viaje. Y, si no tenemos pensado pasarnos todos los días en el mismo lugar, pensaremos también en un itinerario: qué sitios visitar, cuántos días pasar en cada uno, qué hacer en cada parada.

¿Existe el itinerario perfecto? ¿Cómo asegurarnos de que nuestro plan es el mejor posible para nuestras circunstancias particulares? Aquí van algunos consejos:

1. Haz una lista de las cosas que quieres ver y ordénalas por lugar y prioridad. La primera parte es desordenada, una especie de brainstorming guía en mano. Cuando tengas más o menos todas esas cosas (desde museos hasta pueblos, pasando por curiosidades), toca ordenarla: primero agrupa tus selecciones por lugar. Después, ordena cada uno de esos grupos por prioridad: las cosas que más quieres ver y las que son en cierto modo prescindibles.

2. Piensa en tiempos. Tras repartir los distintos lugares que quieres visitar entre los días que tienes disponibles, toca hacer cálculos para asegurarte de que estás siendo realista: ¡en vacaciones no queremos agobiarnos! Si vas a realizar algún viaje en avión antes de alquilar un coche, cuenta con cuánto tiempo tardarás en salir al aeropuerto, recoger maleta, recoger coche y llegar al hotel. Si planeas estar en algún sitio como base y desde ahí hacer excursiones, asegúrate de que no vas a pasar seis horas conduciendo y solo dos en el sitio escogido, por ejemplo.

Foto: Mackenzie Kosut
Foto: Mackenzie Kosut

3. Deja un día libre. ¿Para qué? Para los imprevistos. Estos, además, no tienen que ser siempre malos, sino que puede que simplemente descubras que un lugar te gusta mucho más de lo esperado y quieras quedarte un poco más. Si vas solo un fin de semana no tiene sentido hacer esto, pero para vacaciones de una semana o más siempre es práctico pensar como si fueses a estar un día menos. ¡Podrás hacer lo que quieras con ese día extra!

4. Sé flexible. ¿Ahora que tienes tu itinerario perfecto dibujado en la agenda? Sí, ahora. La clave para un viaje lo más perfecto posible es haber planeado muchas cosas para no encontrarse con imprevistos desagradables (como comprar con antelación las entradas para un museo cuando estas se suelen agotar), pero hay que saber combinar ese plan con una actitud flexible. Recuerda: todo se puede cambiar, incluido ese itinerario perfecto que en realidad no deja de ser un trabajo continuo. ¿Por qué limitarse a seguirlo si una vez ahí, descubres que en realidad te gustaría tomar otra ruta? Si el plan es lo único que te impide hacerlo… ¡rehaz el camino!

5. Infórmate. Esto sirve para cualquier parte del viaje, no solo para crear el itinerario. Zambúllete en Internet, busca información, lee opiniones de otros viajeros, o confia en tu instinto viajero

Foto de portada: Drunk Photographer