Contrastes de sabores y emociones en los otros platos de Cuaresma

Un buen menú de Semana Santa, sin duda, siempre  comenzaría con un potaje de vigilia con sus garbanzos, alguna alubia, espinacas y huevo duro; para seguir con los tradicionales buñuelos de bacalao o un guiso con bacalao; y terminar, por supuesto, con esas deliciosas rebanadas de pan, fritas y recubiertas de azúcar y canela. Delicioso, ¿verdad? Todos estos platos, además, tienen algo en común y es que en su preparación no se ha empleado ningún tipo de carne tal y como corresponde a la costumbre cristiana de la Cuaresma. Del domingo de Ramos al de Resurrección son 40 días a base de cereales, pescados y verduras que han conseguido que la imaginación en los fogones haya dado como resultado muchas otras recetas tradicionales que poco tienen que ver con los ya clásicos potajes, buñuelos y torrijas que se consumen en estas fechas. ¿Quieres comprobar a qué saben los otros platos de la Semana Santa? No son tan conocidos pero son igual de sabrosos…

sopa de ajo

Desde luego lo que no encontrarás en este menú es el delicioso sabor del bacalao pero encontrarás otros emocionantes gustos y matices empezando por los ajos que le dan nombre y sabor a unas de las sopas más humildes de Catilla y León. Y si no que se lo pregunten a quien dijo aquello de “a nadie envenenaron con sopas de ajos”, ¿verdad? Además, en su preparación se utiliza aceite de oliva, pimentón, pan duro de hogaza y un huevo que se añade junto al final del proceso de cocción para que quede ligeramente escalfado. Hasta aquí llega la versión de la sopa de ajos que se consume como desayuno tras las frías noches de la Semana Santa en Zamora o en Palencia pero hay otras que se ingieren durante el resto del año y que añaden algo de jamón y, sobre todo, tocino a la receta original pero eso ya es otra cosa. “Siete virtudes tienen las sopas, quitan el hambre, y dan sed poca; hacen dormir y digerir; nunca enfadan y siempre agradan; crían la cara colorada, ¿se te ocurre un plato mejor?

Hornazo - Salamanca

Mientras en la vecina ciudad de Salamanca cuenta la tradición que durante, precisamente, la Cuaresma, el rey Felipe II mandaba expulsar de la ciudad a todas las prostitutas y las trasladaba a la otra orilla del río Tormes. Una vez finalizada la Semana Santa, el lunes posterior al domingo de resurrección los estudiantes de la Universidad de la ciudad iban a buscarlas con un hornazo bajo el brazo que se quedaban comiendo junto a las aguas. Era su particular forma de darles la bienvenida con una masa similar a la empanada pero más fuerte y rellena de los mejores productos de la despensa charra. No pueden faltar en su interior los filetes de lomo, el chorizo, la panceta y el jamón. Sabores ibéricos curados en la sierra y horneados a fuego lento. Contundente, y con carne para poner fin a la Cuaresma durante el llamado lunes de aguas que hoy aún se celebra con una comida en el campo pero con un carácter más familiar y amistoso. Esta especialidad, afortunadamente, se puede disfrutar durante todo el año en las pastelerías salmantinas.

Tortillitas camarones

Sin embargo, hay otros lugares en los que prefieren tomar sólo el embutido y otras en las que les gusta más el pan preparado de una forma especial. También el lunes posterior al domingo de resurrección en Valencia lo que se lleva es comer a mordiscos las llamadas longanizas de Pascua. Elaboradas con carne de magro de cerdo son muy finas de apenas un dedo de grosor y alargadas. ¡Hasta 30 cm. de longitud y sabor increíblemente delicado a las especias con las que se condimenta la carne! Los que prefieran sólo el pan la cita la tienen en Aragón donde la receta más popular de la Semana Santa son las migas a la pastora que se preparan con ingredientes sencillos para dar lugar a un plato contundente. Sólo llevan pan duro, aceite de oliva y ajo. Precisamente, el pan, y las masas fritas son fundamentales en la cuaresma y el mejor ejemplo son los buñuelos de bacalao de los que en Cádiz hacen su propia interpretación con uno de los frutos del mar más diminutos y valorados, ¡los camarones! Sí, las famosas tortillitas de camarones gaditanas son más similares de los que se piensa a los buñuelos de bacalao y sino no hay más que mirar los ingredientes.

Pestiños

¿Queda aún hueco para un postre? Si se busca una alternativa a las esponjosas y deliciosas torrijas, los pestiños son la mejor opción y contrastan de maravilla con su textura áspera y muy crujiente. No son más que una masa de harina con forma de pajarita, fritas en aceite de oliva muy caliente, y bañadas en miel. Luego hay lugares en las que se espolvorea un poco de azúcar por encima para hacerlas más irresistibles. Su principal característica es el delicado sabor a ajonjolí de la masa y hay tantas formas de prepararlos como pueblos en el sur de Andalucía siendo los más famosos los que salen de las confiterías de Medina Sidonia y Chiclana de la Frontera en Cádiz. Irresistibles, ¿verdad? Pues tampoco hay que perderse en estos días el arroz con leche en Asturias, la leche frita en Cantabria, o los crespells de Mallorca, unas galletas que hacen las delicias de los más pequeños en las islas Baleares. ¿Te los vas a perder esta Semana Santa? ¿Cuál es tu plato de cuaresma favorito? ¿Echarás de menos la carne?