Glamping en España: El lujo de ir de camping

Lugares en los que te podrás sentir como en ‘Las Mil y una Noches‘, en un campamento beduino o en un oasis en el Sáhara, como en las Yutas de los nómadas de Mongolia, como en ‘Memorias de África‘ o ‘Gorilas en la niebla‘, tan alto como Tarzán o tan lejos como en la Luna. Eso sí, con todos los servicios y atenciones de un hotel de cinco estrellas.

La fórmula es sencilla: coger lo mejor del camping y de sus entornos naturales, y rodearles de todo el glamour y el lujo de los grandes hoteles de cinco estrellas (o más). Si lo llevan haciendo, desde hace años, en África con sus lodges de safari, en los que nada falta al visitante, en medio de la Sabana o en los rincones más remotos del continente, y si ahora está causando furor en todo el mundo, ¿por qué no iba a funcionar también en España? Estas son algunas de las experiencias que puedes vivir en los glampings españoles:

  1. Estar como en la Luna: ¿Quién no ha querido sentirse como Neil Armstrong? Lanzarote se ha convertido en una referencia mundial del glamping, no sólo por la calidad de Lanzarote Retreats, sino también por su privilegiada ubicación en la localidad costera de Arrieta, a pocos kilómetros de los paseos lunares por el Parque Nacional de Timanfaya. Lujo hasta el último detalle en alojamientos sostenibles entre los que destaca su Eco Yurt Royale, de 83 m2 con camas King Size y, sobre todo, gusto y estilo en la decoración.

Fotografía de Refugio MarnesFotografía de Refugio Marnes

  1. Dormir como en los cuentos de Las mil y una Noches, cubierto de sedas y lujos orientales, como los bereberes del Norte de África o los Beduinos de Arabia y mirar a las estrellas como sólo se puede hacer en los desiertos más remotos del planeta. Todo esto y mucho más, es lo que se puede sentir en alojamientos como:

    >Casa de Laila

    (Alhaurín el Grande, Málaga), lo más parecido a un oasis en el Sahara o en La Jaima de

    >Refugio Marnes

    (Benissa, Alicante).

Fotografía de Cloud House
Fotografía de Cloud House
  1. Viajar como las poblaciones nómadas de Asia Central, como lo hacían en la antigüedad los Sakas, los Yuezhi o los Sármatas y posteriormente, desde la Edad Media, otros grupos de población para recorrer la estepa. En Mongolia sus viviendas más típicas son las Yurtas, ejemplo de sostenibilidad por adaptarse a  los intensos cambios climáticos de la zona, y en España se puede descansar en ellas en: Cloud House (Genalguacil, Málaga) o en Cortijo Vadillo (Castillo de Locubin, Jaén).
Fotografia de Cabanes als arbres
Fotografía de Cabanes als arbres
  1. Vivir en la copa de un árbol como Tarzán o en la Sabana como en Memorias de África: Para los que busquen experiencias más “salvajes” y más integradas en la naturaleza, siempre tienen su sitio en algunos glampings. Las cabañas en los árboles de Zeanuri en Bizkaia y las de Sant Hilari Sacalm en Gerona permiten una integración total con el entorno y el paisaje, sensaciones similares a las de los Ewoks en Star Wars.

Y volviendo a los orígenes del glamping también puedes vivir en un auténtico lodge africano en Casa del Mundo (Tibi, Alicante), donde además reproducen a la perfección otras formas de vida con auténticas caravanas zíngaras para alojarte como más te guste, pero sin perder la esencia del camping.

¿Cuál de estas experiencias te gustaría vivir sin salir de España? Las tienes todas más cerca de lo que crees.